El Apocalipsis fue escrito para un pueblo específico en un momento específico, pero su mensaje es verdadero: Dios tiene el control. Siempre lo ha tenido. Descansa en la certeza de que, si bien el futuro no está en nuestras manos, Jesús está cerca.
Esta serie busca brindar claridad y revelar la esperanza que se esconde entre las páginas de este libro, a menudo malinterpretado. El Apocalipsis no se trata tanto de predecir el futuro, sino más bien de un discipulado radicalmente esperanzador: un retorno a nuestro primer Amor en un mundo que se opone a él.