Con el paso de los años, el mensaje del evangelio se ha reducido a un mensaje de salvación: acepta a Jesús y llegarás al cielo al morir. Pero cuando Jesús nos enseñó a orar, dijo que debemos pedir que venga el reino de Dios y que se haga en la tierra como en el cielo. ¿Cómo sería tener una visión más amplia de la fe que no solo impacte "algún día", sino todos los días?