Sentirse solo puede ser complejo y aislante, pero incluso en nuestra soledad, Dios está con nosotros. Antes de morir, Jesús oró en el Huerto de Getsemaní, donde se encontró solo, angustiado por lo que vendría. Jesús experimentó la desesperación más profunda para que nosotros nunca experimentáramos el verdadero aislamiento. Este Viernes Santo, analiza la historia de la vida de Cristo y su camino a la cruz para ver cómo Él es Emanuel, Dios con nosotros, en todo.