Tomar decisiones es parte de la experiencia humana: un cambio de carrera, una relación, perseguir una pasión, mudarse. Discernir el camino correcto ha llevado a muchos a alzar la vista y preguntar: «Dios, ¿eres tú?». Durante tres semanas, estarás preparado para pasar de la confusión a la claridad, de la ansiedad a la confianza, y de esperar una señal a caminar en dependencia diaria del Espíritu. Las respuestas a las decisiones más importantes de la vida tal vez no se encuentren en una fórmula, sino en una Persona, porque el objetivo del discernimiento no es solo tomar mejores decisiones, sino conocer a Dios más profundamente y confiar en Él en cada paso que damos.