Renovar

Willow Creek | 13 de noviembre de 2025

Aquel día Josué hizo un pacto para el pueblo, y allí en Siquem reafirmó para ellos decretos y leyes.
Josué 24:25


LEE: Josué 24:14-28

Hoy en día vemos la palabra "renovar" con mucha frecuencia. Parece que siempre es momento de renovar algo: la licencia de conducir, la membresía del gimnasio o la suscripción a Amazon Prime, Hulu o Microsoft Office; ¡tantas oportunidades para renovar! Pero quizás la renovación más simbólica y hermosa de la actualidad sea la renovación de los votos matrimoniales. Las parejas pueden renovar sus votos por muchas razones. Tal vez hayan superado algunos desafíos en su relación y quieran reafirmar su compromiso mutuo. O quizás hayan alcanzado un aniversario de bodas importante y quieran celebrarlo con una ceremonia que reafirme su amor y lealtad.

Para la nación de Israel, Josué brindó la oportunidad de renovar su compromiso de seguir a Dios y reafirmar su amor y lealtad hacia Él. Con sabiduría, Josué reconoció que dicha renovación es una elección, no una imposición. Así como obligar a un cónyuge a renovar sus votos matrimoniales no tendría sentido, una renovación forzada del amor y la fidelidad a Dios tampoco funcionaría. Ambos tipos de renovación deben surgir del corazón.

Después de que Josué repasara la larga historia de la fidelidad de Dios, renovó su compromiso personal de servir a Dios, y el pueblo de Israel hizo lo mismo: renovaciones que brotaron del corazón.

UNA HISTORIA DE ANTES Y AHORA

Una relación renovada con Dios | Michael D. | Willow North Shore

Mi primera experiencia con Dios fue de niña, cuando mi abuelo estaba en el hospital. Como familia, buscábamos el consuelo de Dios, y yo lo sentía. Tras el fallecimiento de mi abuelo, mi familia se fue alejando poco a poco de la fe. Años después, en la preparatoria, unos amigos cercanos me invitaron a un campamento de verano a través de Willow. Fue allí donde sentí por primera vez la presencia de Dios de una manera real. Cuando preguntaron si alguien quería entregar su vida a Jesús, me sentí preparada y di un paso al frente. El líder me dio mi primera Biblia. Después del campamento, la vida volvió a la normalidad. No leía mucho la Biblia, pero la mantenía cerca.

En mis veintes, me concentré en perseguir sueños que creía que me traerían plenitud. Un día, en las redes sociales, vi una publicación sobre el Hijo Pródigo y recordé la decisión que había tomado de seguir a Jesús en la preparatoria. Volví a visitar Willow y, para mi sorpresa, el sermón trataba sobre el Hijo Pródigo. Pero por esa época, empezaron a surgir problemas familiares y me encontré de nuevo a la deriva.

Más tarde, vi otra publicación, esta vez sobre la vida de David. Casualmente, Willow acababa de lanzar una nueva serie sobre el conflicto, basada en la historia de David. Ese mensaje me conmovió profundamente y renové mi fe para siempre. Me uní a un grupo de Rooted y me animaron a dar el siguiente paso en mi fe a través del bautismo; y en abril de 2025, me bauticé en Willow North Shore. Hoy, la vida se siente más ligera. Tengo paz, alegría y relaciones significativas. Las palabras de Jesús en Mateo 6:33: «Más bien, busquen primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas», se han convertido en mi ancla, recordándome que debo buscar el reino de Dios por encima de todo.

¿SABÍAS?

Antes de pedirle a Israel que renovara su compromiso con Dios, Josué les exhortó dos veces a dejar atrás el pasado, desechando los ídolos que aún conservaban (24:14b y 24:23a). Quizás no adoraban a esos ídolos —tal vez solo eran pequeños recuerdos de batallas pasadas—, pero Josué sabía que esos ídolos impedían que Israel siguiera a Dios con todo su corazón. El patriarca Jacob había dado una exhortación similar en Génesis 35:2, diciéndoles al pueblo: «Desháganse de los dioses extranjeros que tienen con ustedes». Luego, Jacob enterró esos ídolos desechados bajo una encina en Siquem, la misma ciudad donde Josué y los israelitas se reunieron. Quizás Josué eligió Siquem como lugar de reunión precisamente por esta razón. En cualquier caso, ambos líderes sabían claramente que seguir a Dios implicaba dejar atrás los ídolos.

UNA ORACIÓN

Dios, ayúdame a identificar los ídolos a los que aún me aferro y a dejarlos atrás. Ayúdame a renovar mi compromiso de amarte y seguirte. Amén.

PARA LA REFLEXIÓN

Describe un tipo de renovación que te llene de alegría. ¿Qué precio tiene? ¿A qué debes renunciar o qué debes dejar atrás?

¿Qué persona, hábito, afición o interés corre el riesgo de convertirse en un ídolo que se interpone entre tú y Dios?