Mantén tu sueño bajo control

Dan Lovaglia, pastor del campamento, Camp Paradise | 9 de febrero de 2024

Pero la sabiduría que viene del cielo es, ante todo, pura; luego pacífica, amable, sumisa, llena de misericordia y de buenos frutos, imparcial y sincera. Los pacificadores que siembran en paz cosechan justicia.
Santiago 3:17-18


Seguramente te has topado con alguien que conoce el plan divino de Dios para su vida. Y probablemente también hayas conocido a alguien que insiste en que ese plan es , o debería ser, el plan divino de Dios para la tuya . Personalmente, me cuesta bastante discernir adónde me guía el Señor, y mucho menos adónde te guía a ti. He experimentado los peligros de que otros dejen que sus visiones, genuinamente inspiradas por Dios, se desborden en la comunidad cristiana y en el mundo de maneras destructivas. A medida que avanzamos como discípulos, es importante alinearnos con la Palabra de Dios, ser «pacificadores que siembran paz», no conflicto.

Durante el último mes, como iglesia, hemos aprendido de la vida de José. También hemos profundizado en cómo Dios da a su pueblo sueños divinos para que su gloria y los propósitos de su Reino prevalezcan. (Puedes consultar la serie de cuatro semanas aquí). Descubrir y perseguir una visión dada por Dios puede ser emocionante para los seguidores de Jesús. Este proceso de discernimiento también puede ser abrumador y confuso a veces, pero es muy gratificante descubrir hacia dónde te guía el Señor: hacia una profesión, una causa, una comunidad o incluso una fe más profunda. Espero que el Espíritu Santo te haya ayudado a progresar durante las últimas semanas, pero aquí hay una advertencia que no queremos olvidar compartir: mantén tu sueño bajo control.

En Santiago 3:13-18, la Escritura deja claro que la sabiduría del mundo es inherentemente impía, pero la sabiduría de Dios es superior en todo sentido. Podrás reconocer la justicia por sus buenos frutos: bondad, humildad, pureza, paz, consideración, sumisión, misericordia, imparcialidad y sinceridad. Santiago dice que hay una manera de lograrlo de una forma que se caracterice claramente por la paz, no por el egoísmo, la competencia ni la división.

Es mucha información para analizar, pero aquí está la clave y la razón por la que es importante mantener tu sueño bajo control: perseguir y cultivar tu sueño divino implica honrar a Dios en cada paso del camino sin menospreciar la dirección que Él da a los demás. Nuestra oración como iglesia es que nuestra capacidad colectiva para amar a Dios, amar al prójimo y transformar el mundo al seguir a Jesús se expanda este año. Tu sueño divino, el mío y el de todos los demás forman parte de una historia más grande que Dios está desarrollando. Seamos pacificadores de Dios que sembramos en paz, para que juntos cosechemos justicia como constructores de su Reino.

Próximos pasos

¿Cómo te ha ayudado la serie Sueños Divinos a comprender mejor la dirección que Dios tiene para ti en esta nueva etapa? ¿Quién te ha brindado apoyo o te ha desafiado durante este proceso? Habla con tu grupo pequeño o con el líder de tu grupo para obtener orientación y apoyo adicionales.