Porque estás conmigo
Willow Creek | 27 de julio de 2021
Esta verdad se describe específicamente en el versículo 4a, donde David dice: «Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estás conmigo». ¿No son esas palabras de gran consuelo? Porque tú estás conmigo nunca estamos solos.
Incluso durante una pandemia mundial, Él está ahí. Cuando un hijo o una hija se vuelve adicto, Él también está ahí. Cuando un cónyuge empaca, se va y se escapa con otra persona, el Buen Pastor sigue ahí. No importa la profundidad ni la longitud del valle, podemos encontrar paz duradera al saber que nuestro Dios está presente; Él nos ve, nos conoce y nunca nos abandonará.
Todos hemos tenido esos momentos en los que nos quedamos solos intentando reconstruir una situación destrozada. Sin embargo, en esos momentos, en lugar de sentir pánico, miedo y desesperanza, recuerda las palabras de David: «Porque tú estás conmigo». Dios conoce el dolor que albergas, la confusión que sientes y la desesperanza que intenta abrirse paso en tu corazón. En lugar de rendirte a este mundo, imagina la mano de Dios en tu hombro y que te dice: «Estoy contigo». La oscuridad se derrite como cera en su presencia; no puede permanecer.
Así que clama a Él. Clama a Él. Pídele lo que necesitas. Él está ahí.
Este mundo es un lugar de ansiedad y respuestas falsas. Pero anímense todos sabiendo que, pase lo que pase, podemos afrontarlo porque nuestro Dios está con nosotros, nunca nos ha abandonado, y en Él habrá una victoria definitiva
Por nosotros mismos no hay nada que podamos manejar; con Dios no hay nada que no podamos.