Valora, cree y ama
Willow Creek | 13 de abril de 2021
El pasado fin de semana, el orador invitado John Maxwell inauguró la Celebración de la Esperanza con un mensaje titulado "Cambia tu mundo". Durante su intervención, John citó un consejo que le había dado su padre: "Cada día: valora a las personas, cree en ellas y ámalas incondicionalmente". Mientras seguimos aprendiendo cómo servir a nuestros hermanos y hermanas en todo el mundo, recordemos siempre este consejo.
Como sociedad, a menudo nos quedamos cortos a la hora de valorar a los demás. Valoramos rápidamente a algunas personas, como atletas y celebridades, pero ¿qué pasa con el resto? La Biblia dice en 1 Tesalonicenses 5:11: «Anímense y edifíquense unos a otros». ¿Y cómo lo logramos? Demostrando a cada persona su valor, sin importar su posición en la escala salarial o de poder. Puedes demostrar tu aprecio con una palabra amable a quien te empaca las compras, dejando una buena propina en la cena o agradeciendo a un maestro o a un miembro del servicio militar. Al ofrecer tu tiempo, tus recursos y tu gratitud, le demuestras a alguien que es valioso.
Puede ser difícil valorar a algunas personas, y puede ser igual de difícil creer en otras. Muchos estamos hastiados; hemos dado segundas, terceras y cuartas oportunidades que han resultado vacías. Hemos dado el beneficio de la duda demasiadas veces. Nos han mentido, se han aprovechado de nosotros o quizás algo peor. Para muchos, las personas nos han dado muchas razones por las que no deberíamos creer en ellas. Sin embargo, en la Biblia, Jesús nos muestra una y otra vez que personas como los recaudadores de impuestos, los fariseos y los peores pecadores pueden superar nuestras expectativas. Ahora bien, hay casos en los que necesitamos establecer límites apropiados con los demás, y eso está bien, pero no dejemos que eso nos impida creer en los demás. Las personas son capaces de actos increíbles de valentía, amor y perdón.
John Maxwell también nos retó a amar incondicionalmente a los demás. Juan 15:12 nos dice: «Este es mi mandamiento: que se amen los unos a los otros como yo los he amado». Jesús nos ama incondicionalmente y nos pide que hagamos lo mismo. Murió por nosotros cuando aún éramos pecadores. Compartamos ese amor con todos.
Todos cometemos errores. Todos nos equivocaremos, decepcionaremos a los demás y fallaremos en nosotros mismos. Sin embargo, ¡qué gracia tener a alguien que nos siga amando incluso cuando fallamos ! Nunca dejemos de amar a nuestro prójimo, esté cerca o lejos.
La Celebración de la Esperanza se trata de amor, justicia y cambio. No podemos valorar a algunos y no a todos. No podemos creer solo en unos pocos. No podemos amar únicamente a quienes nos aman. Aceptemos el desafío de John Maxwell: Cada día, valoremos a las personas, creamos en ellas y amémoslas incondicionalmente. Valorar, creer y amar cultiva un cambio duradero, inspira esperanza y fomenta una fe profunda. Como Iglesia, demos un paso al frente y seamos quienes el mundo necesita que seamos.